Los teóricos clásicos consideraban que el ser humano tiene una manera innata de tomar decisiones, que independientemente del entorno o de factores exógenos, actua según su instinto con el fin de cubrir sus necesidades sin preocuparse por el colectivo. Es decir los individuos estarían más preocupado en sus intereses particulares de una manera egoísta y incluso en casos de conflicto de intereses, podría llegar a ser peligrosa. En definitiva, casi todos los autores consideraban el estado de la naturaleza como una amenaza a la paz y a la propiedad, de allí surge varias teorías que justificaban la creación de una organización política capaz de garantizar en mantenimiento del orden social.
Thomas Hobbes
Según Hobbes el hombre es violento por naturaleza y actúa para cubrir sus deseos y su apetito por cosas que previamente ya conoce. Para Hobbes el hombre sólo puede amar o apreciar aquellas cosas derivadas de su experiencia individual,
por tanto no puede despreciar ni odiar aquello que no conoce. El concepto de bueno y malo es una noción individualista, es decir, una cosa será buena para uno si le satisface y cubre sus necesidades, sin embargo, una misma cosa puede ser mala para la otra persona, si ésta le ofende o le causa daño.
Hobbes teoriza que la naturaleza ha hecho los hombres iguales, poseen las mismas cualidades, las mismas facultades físicas e intelectuales. Pero esta igualdad puede generar conflictos ya que los hombres pueden desear la misma cosa, pero no pueden disfrutar ambos de lo mismo, y este deseo mutuo provoca la competición y los conflictos humanos. Hobbes, además manifiesta que el estado de la naturaleza provocaría en el hombre una condición de guerra constante. En la naturaleza no hay normas ni poder soberano que obligue a los hombres, por tanto nada es injusto. Es un estado en el cual todo hombre es enemigo de todo hombre y eso genera incertidumbre, miedo, inseguridad y desorden.
Como solución a un estado de guerra y caos, Hobbes propone un “Leviatán”, un monstruo capaz de garantizar la paz y el orden social, una estructura política llamada república o Estado en la cual una multitud de hombres a través de un pacto acepta estar sometida a un Soberano que legisla, administra y arbitra. Hobbes legítima el poder absoluto mediante el razonamiento lógico que contribuye a la creación de un concepto político llamado despotismo ilustrado.
John Locke
En el estado de la naturaleza según Locke el hombre posee dos poderes, el primero es la libertad para hacer todo lo oportuno para su preservación y el otro poder es el de castigar los crímenes cometidos. Para Locke el estado de la naturaleza no es la guerra, la mayoría de los hombres son honestos, existe una cierta armonía, sin embargo también hay amenazas y maldad. Por tanto, para eliminar cualquier posible amenaza y con el fin de preservar su libertad y su posesión los hombres deciden pactar y deciden vivir en sociedad. El principal motivo según Hobbes que lleva a los hombres a unirse en Estados, es la preservación de su propiedad. Para ello es necesario que haya una ley común para todos, unos jueces imparciales y un poder que pueda ejecutar las decisiones políticas.
La naturaleza según Locke provoca también la incertidumbre e inseguridad, pero a menor escala. La principal diferencia respecto Hobbes es que la solución de Locke, respecto al riesgo del estado de la naturaleza, implica la separación de poderes, y con eso pretende claramente evitar la tiranía y la concentración de poder en manos de un poder absoluto, distribuyendo los poderes en legislativo, ejecutivo y federativo, algo muy revolucionario ya que su idea era contraria al poder absolutista de origen divino.
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